
La Embajada Británica en Santiago, con el apoyo y participación de la Comisión Nacional de Riego (CNR), reunió a destacados expertos en torno al seminario “Huella Hídrica en la Agricultura”, enfocándose en las posibilidades de hacer más eficiente el consumo del agua en el sector. Este es uno de los primeros eventos sobre la materia en Chile, cuando ya se debate en el plano internacional sobre la necesidad de mitigar los efectos del cambio climático.
Mientras que muchas personas ya se han familiarizado con el término “Huella de Carbono”, surge un nuevo concepto, “Huella Hídrica”, que mide la cantidad de agua utilizada durante todo el proceso de elaboración de un producto, sin embargo, pocos lo conocen, como también cuál es el volumen del agua que utilizamos en nuestra vida cotidiana, y el contenido escondido o “virtual” que está presente en los bienes que consumimos.
“Consideramos relevante abordar este tema, dado que el cuidado del recurso hídrico es de creciente interés, en particular en un país como Chile, que depende del uso intensivo del agua en la industrias, la minería y la agricultura, además de la progresiva tensión en el área de las fuentes del agua, y siguiendo las políticas de promoción del uso sustentable de ésta, del Departamento Británico para la Promoción de Comercio Internacional (UKTI)”, señaló Tom Warwick, Primer Secretario Comercial de la Embajada Británica.
Warwick valoró la participación de la CNR, ya que “tiene una excelente reputación como fuente de información y orientación en los asuntos relacionados con recursos hídricos. Por este motivo, sabíamos que su contribución sería valiosa. Pensamos en la CNR como la entidad indicada para ofrecer sus comentarios sobre la situación actual, dado que se encuentran trabajando en un informe sobre el mejoramiento del uso sostenible del agua en la agricultura chilena”.
Gran relevancia tuvo la ponencia del geógrafo británico John Anthony Allan, académico del King’s College London y la Escuela de Estudios Orientales y Africanos del Reino Unido, quien es pionero en el desarrollo de conceptos claves para entender y comunicar temas de agua y su relación con la agricultura, cambio climático, economía y política. Ha concentrado sus investigaciones en los contextos políticos y sociales que influyen y determinan el uso del agua y las políticas asociadas.
Uno de los conceptos desarrollados por el investigador británico, es el de “agua virtual”, ideado en 1993, cuando estudiaba la posibilidad de su incorporación como solución a la escasez del elemento en Medio Oriente y África del Norte. Allan explicó que al igual que el carbono, cada proceso productivo deja una huella en el agua. Se trata del gasto que cada una de las etapas de producción genera en el recurso y que puede mitigarse optando por la eficiencia. Al respecto el Primer Secretario Comercial de la Embajada indicó que “hay empresas británicas que pueden ayudar a medir y mejorar la gestión del agua, para asegurarse que este costo sea fielmente reflejado en la producción y tomado en cuenta por los expertos en políticas públicas”.
Según señaló Cristián Navarrete, coordinador de Estudios y Proyectos de la CNR, no existen cifras que determinen con precisión cuánto gasta cada cultivo en las diferentes condiciones de suelo y clima pues el sistema de irrigación chileno es intuitivo, basado en observaciones o utilizando valores internacionales.
Navarrete considera que es necesario investigarlo para poder entregar a los agricultores la información que permita crear conciencia del problema del agua, fortaleciendo las iniciativas y programas de transferencia tecnológica dirigidos a los usuarios del agua, principalmente el SEPOR. Al igual que el profesor británico, el profesional de la CNR considera que esto representa un gran desafío, en el que deben aportar todos los sectores, tanto públicos como privados y la sociedad civil.
Adicionalmente, expusieron las empresas británicas Halcrow y Amec sobre temas de interés nacional y soluciones internacionales.
“Chile debe tomar en serio el tema de la gestión eficiente del agua. La huella hídrica puede ayudar a las empresas y los agricultores a ser más eficientes en el uso del agua, y ayudar a los políticos a entender la importancia de implementar políticas públicas que apoyen estos esfuerzos”, concluyó el Primer Secretario Comercial de la Embajada Británica.